Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views : Ad Clicks : Ad Views :

Diferencias entre la isla sur y norte de Nueva Zelanda

/
/
/
1994 Views

Cambio de isla, mismo país. ¿Diferencias? Muchas (a pesar de llevar apenas una semana para darme cuenta de ellas), algunas buenas y otras malas.

Empezamos por la geografía

Lo que más llama la atención de la isla norte de Nueva Zelanda una vez haber experimentado la orografía montañosa de la isla sur, es precisamente la falta de ellas. Es mucho más plana y eso hace que irremediablemente extrañemos sus bellas curvas. Claro que en el momento que vemos alguna resulta doblemente impresionante por estar en el medio de una inmensa explanada, siendo visible desde varios kilómetros a la redonda. Por no hablar de los volcanes que pronto tendré la opción de visitar.

Maoríes

Puede que quien me siga a través del blog se haya sorprendido por no encontrar ninguna entrada dedicada a los maoríes. Bien, la razón es que en la isla sur apenas hay. Eso conlleva a tener que informaros mejor sobre sus gentes, cultura y actividades porque en la isla norte convive la gran inmensa mayoría.

Sus gentes

Mayor población = pérdida de “eau de kiwi”. Se acabó la magia al cruzarnos con los ciudadanos por la calle. Si llegamos a hablar con esas personas seguirán siendo muy amables pero se nota una distancia a la que algunas personas la definen como antipatía. Con estas afirmaciones no quiero decir que dejen de ser encantadores, simplemente el cambio de comportamiento en sus gentes derivado de la masificación en los pueblos y ciudades. El cambio radica principalmente en que van más a sus asuntos. Vamos, la misma mentalidad que tenemos nosotros al andar por la calle y no cruzar la mirada con nadie.

Generosidad

El navegar se va a acabar. Dicho de otro modo, encontrar Internet gratuito (incluyendo la mayoría de bibliotecas) se convierte en un juego tan apasionante como “la búsqueda del tesoro”. ¿Quién no ha jugado alguna vez a esconder algo en su casa y encomendar su búsqueda a través de pistas?

Desconfianza

Partimos de la misma máxima que en el apartado de “sus gentes”, mayor población = desconfianza. Los humanos en general somos así de subnormales y si damos la mano siempre habrá alguien que nos coja el brazo entero. Un ejemplo lo pude encontrar en la piscina en Wellington. Pregunté si me podían prestar unas gafas, para poder nadar sin que mis ojos se evaporaran al contacto con el cloro, obteniendo una respuesta tan clara como esclarecedora: hubo un tiempo en que prestaban gafas y/o gorros pero curiosamente nunca eran devueltos. Es un claro ejemplo de un robo perpetrado por personas que no son precisamente amigas de lo ajeno, simplemente son personas que sucumben a la tentación de la confianza. Nueva Zelanda está cambiando a pasos agigantados y lo siguiente será el cerrar con llave sus viviendas incluso en las poblaciones más pequeñas, estoy convencido de ello.

Aparcamientos

Las “coupon parking areas” son la plaga de las ciudades de la isla norte. Allá abajo no hay problema para estacionar el vehículo en la mayoría de lugares pero aquí la cosa cambia. Incluso hay que andarse con ojo en las zonas en las que el parking está limitado por un tiempo concreto. Antes no era necesario prestar mucha atención porque no hay nadie preocupado por vigilar que se cumpla el tiempo. En el norte cambia la mentalidad y por consiguiente su permisividad. Así que si no queréis acabar en la web www.parkingfines.co.nz como el Kiwi que os escribe, mejor será que tengáis cuidado a la hora de aparcar mirándole a los ojos a las agujas del reloj.

  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Linkedin
  • Pinterest

2 Comentarios

  1. aiiii, pequeño delincuente!!!! Te dejan un sitiko para aparcar y ya te lo querías quedar para ti!! Se nota que eres de la gran ciudad.

    Por cierto, que feliz es la tía que sale en la pagina esa no?
    Todos los NZ’s a los que multan son así de felices?
    Sera que allá han descubierto por fin que el dinero no da la felicidad?? Sino al contrario? Regalar pasta da vida?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CLOSE
CLOSE