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Lago Tekapo

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El peregrinaje me lleva a la localidad de Tekapo, un pueblo pequeño que vive por y para su lago aunque también dispone de otra maravilla de la que os hablaré más adelante. Se encuentra al suroeste de Christchurch a unas 3-4 horas en coche y es una forma de, adentrándonos en el interior de la isla sur, empezar a sentir el cambio de temperatura. Aquí hace fresco (cheekiy nos dirían ellos) y no es de extrañar. A pocos kilómetros se encuentra el monte Cook, el pico más alto de toda Nueva Zelanda con más de 3.000 metros de altura y toda la costa norte esta flanqueada por la cordillera de los alpes.

La particularidad del lago principalmente es una: su azules aguas. Es un color único debido a que el agua viene directamente de los glaciares. En mi caso no tuve suerte pero habría que añadir que en el caso de que no hubiera nada de viento, podríamos ver reflejados todos los picos en el agua, dejando para el recuerdo hermosas fotografías.

En esta localidad podemos dar un largo paseo por las inmediaciones del lago o bien podemos hacer una caminata de 2 horas (o 4 si hacemos el camino largo) que nos llevará al Mount John, el cual esconde otro gran tesoro. Claro que si estamos más cansados y queremos intentar ver más cosas, la mejor opción es ponernos a dos ruedas y conocer los alrededores en bicicleta. Sale muy caro, pues por 4 horas te cobran 25$ (en el blog siempre hablaremos de $ neozelandés) pero en mi opinión creo que merece la pena. De no ser así andando no hubiera llegado a posar mi cuerpo en su lago con el horizonte como límite.

El lugar donde me he alojado es el Lakefront lodge backpackers. No pertenece al grupo BBH pero su precio es de 26$ por noche, lo cual no esta tan mal. Lo único negativo del sitio es que de ir cargados se encuentra al final del pueblo pero por lo demás esta muy bien y tiene unas vistas estupendas. Las habitaciones, de 4 camas.

Cuando visitas un lugar y esta totalmente despoblado la idea es clara. Hay que disfrutar de la naturaleza y por eso contra más andemos más veremos. Siempre tendremos un hueco de descanso con idílicos paisajes y nos revitalizará el cuerpo y mente por muy cansados que estemos.

Claro que ahora es cuando viene la magia. ¿Quién de vosotros ha conciliado los sueños con la vista puesta en las estrellas luminosas pegadas al techo? Si aquello te parecía increíble deberías probar a realizar una excursión guiada al Mount John de noche. Las hay por 45$ la hora u 80$ dos (aunque hay descuento de 3$ con la BBH card). Nos subirán en autobús hasta arriba por lo que no hay excusa que valga. Eso sí, ahí arriba hace un frío que pela por lo que será indispensable la ropa más abrigada que tengamos (aunque también dejan abrigos especiales).

Arriba encontraremos el observatorio de estrellas ubicado más al sur del planeta. Una de las razones es la nula contaminación lumínica del lugar y la otra es que es una de las zonas con mejor porcentaje de cielo despejado en Nueva Zelanda. La sensación es grandiosa porque al ver esas estrellas, nebulosas, planetas y constelaciones en plenitud es cuando nos damos cuenta de lo insignificantes que somos en el cosmos. Para algunos quizá no valga la pena pero la oportunidad que me brindó de ver Saturno en el que sus anillos se distinguían perfectamente  a través de un gran telescopio fue espectacular.

Así pues, Lake Tekapo merece una visita aunque no sea larga. Por otra parte, personas como Hipatia o Galileo hubieran encontrado este enclave como lugar de residencia.

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